Me da miedo que a los tres meses de amor no lleguemos vivos, que provoquemos una guerra, que juguemos mal las cartas y que me duela acá, como grito desesperado, como bala en pecho, así y más.
Me da miedo no sentir los pies, que no caminen a tu ritmo, que pases del cine de arte y yo prefiera dejarte porque eso no tiene sentido.
Me da miedo que no sientas mi hormigueo, que la verdad a ti no te guste cruda porque no la sé cocinar, que no disfrutes de este segundo en el que no te digo nada porque la voz se me perdió en alguna coordenada, entre la espalda, la cama y tú.
Me da miedo dejar de ser diestra por usar más mi lado sentimental, que mires como tiemblo, como tierra donde nace un volcán.
Me da miedo el infierno de amor de tres meses que cedió tu potestad, que un día el mundo no me haga compañía y que viaje y viaje y viaje al centro de la tierra, no de tu tierra, de la de Verne tal vez, pero nunca a la tuya, que no entiendas cuando te hable en francés porque hay palabras que sólo las siento en francés.
Que tenga que sobrevivir a los inviernos, con vino y buenos amigos, que las paredes hablen y me lleven la contra, me da miedo que me entre tu perfume por la nariz también.
Me da miedo que no sepas que tus pestañas son como el telón que recién se levanta para ver cualquier paisaje desde la cima en la noche,
que son cuatro los segundos que me voy a tardar en comprobar de nuevo que a los corazones no les gusta la obediencia , que a veces, no ven las ventajas de la primavera, que debemos sumar más y restar menos, por eso a ese corazón, (al tuyo) le digo: cuídate la vida porque eres mi acto de fe más profundo y a ese ato de fe ya le crecen raíces.
incroyable...
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