¿A dónde te fuiste?
Me pregunto cada cuarenta y cinco segundos de cada minuto y llega el desastre.
¿Estarás en el pecho?¿En los ojos?¿En el café sin moler?
¿Estaré con el corazón despierto? ¿Dormido? ¿Cerrado?
Por ahora sólo sé que le toca baño porque suda cada que lo quiero arrojar por la azotea.
¿A dónde te fuiste?
Porque el infierno vino después y entonces me guardé la luna y este acorde menor.
¿A dónde te fuiste?
Que te llevaste mi cuento de amor de los años quince, los árboles del parque y la divina comedia.
¿A dónde te vas cada cuarenta y cinco segundos de cada minuto con los ojos cerrados?
¿Ni así nos ves tú y yo de la mano?
¿A dónde te fuiste con tanto amor mío que no te cabe en el cuerpo?
No importa, puedes quedarte con la playa, no voy a meter abogados, puede que vuelva otra vez.
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