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sábado, 27 de julio de 2013

Alguien lloró porque no tenía zapatos hasta que vio a un niño que no tenía pies

Sabías que el Bosque de Chapultepec es dos veces el Central Park?

Me preguntaste mientras nos deteníamos a comprar algo para beber bajo el "calor"de 26 grados centígrados de la ciudad.

Continuaste diciendo: hay una mujer, como de unos 28-32 años en el hospital, tiene un melanocítico congénito (son los lunares a los que a veces se refiere la gente como "marca de nacimiento" los cuales se malignizan en un 10-15%). El nevo de esta mujer creció hasta extenderse en todo el hombro derecho, casi mitad del pecho y en el brazo hasta el codo.

Evidentemente, el nevo se malignizó e hizo metástasis por todo su cuerpo: tiene muchísimos nevos en la cara, tronco, brazos, piernas, pulmones, pericardio (la capa delgada que envuelve al corazón) y médula espinal, lo cual es el motivo por el que se le ve en neurología.

La metástasis de la médula provocó un síndrome de sección medular completo, por lo cual no siente ni mueve sus extremidades inferiores (Y tú y yo aquí eh??? tomando este refresco).

Lo más sorprendente es que lo que la hizo buscar ayuda no fue el excesivo crecimiento de su nevo, ni sus mil manchas café oscuro (del café de tus ojos, así, iguales) por todo su cuerpo, ni su progresiva debilidad y parálisis de las piernas... fue que la metástasis en su pulmón no la deja respirar y se estaba quedando sin aire (disnea). Algo muy parecido a lo que sentimos cuando algo nos lastima.


Cuál es el pronóstico?

Malo para la salud, malo para la vida (así se suele escribir en la nota de evolución del paciente , que va en su expediente).

Ya no me digas más, que me voy a volver a romper.

Qué te cuento? que yo una vez leí en un libro que una mujer provenía de una isla exótica, su cuerpo tenía dos brazos, dos piernas, tres puertas: una a la calle, otra al jardín y la última a su cama, por eso nadie llegaba.

Buena forma de cambiarme el tema -dijiste.

Si, y es que a veces quisiera marcarte solo para recordarte que te extraño, diría algo así como: "¿qué zapatos te calzan hoy que permaneces en constante movimiento en mi cerebro"?
Pero luego me vuelve la razón y si, a veces se debe llorar por cosas mas preocupantes.


domingo, 21 de julio de 2013

...

Todo lo que escribo tiene tu origen y la verdad es que me mandas a volar a los tejados.
Te hecho de menos desde mi azotea. Siempre que pienso en ti es como si lo hiciera de todo el mundo, es algo raro, pero siempre contigo. Es como si describiera un viaje.  Como si fueras alguien que se llama país.  O más bien mundo, o planeta, o todo.  Es como si tuvieras, playas, ríos, tierras, mares, cielos, museos.  Y cuando vuelvo a pensarte es igual.  Es bonito, pues.

Tú me llenas los ojos de agua fría, nunca cálida porque nunca he sufrido a causa tuya, es un frío como de rocío, brisa, como añoranza de cosas nuevas y buenas...

Tú me llenas los Domingos y los jueves y los martes y todos los días en desorden, y a veces he cuestionado a la naturaleza porqué no hace llover y suele repetirme que es por ti, que los días más cómodos, más hermosos, los que todos queremos tienen que llegar sólo para compartirlos contigo, y es cuando presumo que eres un cuento, una historia bien escrita por alguien, con todo el tiempo del mundo y a esa historia le salieron ojos, boca, nariz, manos, corazón.

Tú me vas haciendo verdes los caminos para que nunca me canse de andar por ellos, me vas creando puentes, me extiendes tu mano, te he llamado selva porque eres mi color favorito. (Qué bonito esto)  Es que tu amor es como que todo lleno de todo: música, libros, agua, calor, más música, literatura, sed, canto, es como un libro de esos que dan en las guías turísticas.  No sé bien cómo explicarlo o exponerlo.  

Tu amor para mi es como ver nacer un niño y verlo buscando a tientas...
Tu amor para mi son mis rabietas, mis tiempos, mis libretas y mis sueños de niña.
Tu amor para mi son las olas, los caracoles, los oídos de todos aquellos que están sordos y se mueren por escuchar.

Tu amor para mi son todas las sonrisas del mundo, son las camas en donde se procrea el mundo.

Qué bonito es eso de quererte, de querernos.

lunes, 15 de julio de 2013

...

Nunca antes me había preguntado qué pasa después de la muerte, al menos no me había preguntado en específico si después de la muerte existen recuerdos, que a dónde sea que vayas (realmente se va a algún lado? ) lo que sea que pase (si es que pasa algo) puedas desempacar unos cuantos.

Si fuese de esta manera, me gustaría recordar el vuelo de toda una noche en donde un chico le escribió a su novia por doce horas, todo el vuelo relatado para ella, cada detalle, incluso hasta la toma de decisión entre beber una coca cola regular y una coca cola light cuando la azafata se lo preguntó.
Se decidió por la coca cola regular y fue entonces cuando envidié por primera vez no estar enamorada.

Recordaría también mi primer puesta de sol en la playa, la cosquillosa sensación de una gota de sudor resbalando por mi pierna, el viento haciendo nada en mi cabello, la ceguera instantánea por mirar de frente al sol, la arena pegada al hueso.

Recordaría también el primer libro que leí y sabría por qué a partir de ahí no paré más, mis primeras palabras en francés, el primer volcán que vi, el primer cigarrillo que encendí, recordaría el primer abrazo de mi madre y el último consejo de mi padre, que fue lo primero que escribí y cuándo es que empecé a hablar bajito para escucharte más y mejor.

Si se pudiera, mezclaría todo esto en la licuadora para bebérmelo y sería lo más parecido a la primera vez que vi brillar tus labios.

sábado, 6 de julio de 2013

...

"No sé". Contesté cuando me preguntaste su nombre.
Y es que yo a veces sueño con peces rojos que caen de la gotera: "plot-plot" se escucha cuando caen sobre tu hombro, entonces me paro, comienzo a escribirte lo que siento.

Te escribo contándote que no tengo mucho por contar, Anoche soñé contigo y brillabas, eras como una guayaba dulce. Entonces desperté con ganas de abrazarte toda una noche.


domingo, 23 de junio de 2013

Durbol lagche

He partido una mandarina mientras silbaba bajito, borracha, acalorada y tú en bicicleta.
El playlist se detiene en alguna de Drexler,por lo visto, algunas historias no se darán.
Gotea la mandarina, gajos o gajes del amor.

Hoy he tomado una curva diferente al correr, he visto varias flores nacer y, debo decir que así me he sentido contigo, que tengo el estómago contento, leo a Cortazar, recuerdo tus lunares y me parece el paraíso.

He partido una mandarina, y en esa separación, he visto un nosotros que gotea como sudor en el cuello,hiperhidrosis si estás aquí,  de ese sudor que a cualquier boca provoca incorporarse con tensión, para morder.

Me siento a veces como si estuviera dentro de una peli de Almodovar, ¿Qué he hecho yo para merecer esto? No, mejor con fuego en las entrañas, no importa, he abrazado a muy pocas personas en mi vida  y con eso me refiero a sucesivas secuencias de ensayos para abrazarte a ti.

No siento los pies, sácame a gotear ahora que paseas en bicicleta, aquí solo te está esperando un plato de mandarina y arándanos con extracto de labios.

Me siento a veces como un anfibio, mi piel está desnuda, ahora soy de agua, animal que no se ve.

Ya me entiendes, supongo, me voy sintiendo débil, me muero en tu risa.

He partido una mandarina en dos,no ha tratado de defenderse,  no se ha quejado, dos caras para dos monedas, el frente que quieras.

He sentido como la piel se me eriza de forma reveladora cuando se que ya vienes, cuando tus músculos isquiotibiales se ponen en marcha, porque lo que más deseo es un vis a vis.

He partido una mandarina, porque desde que te conozco me llenas de frutas la cabeza y mira, desde entonces, también pido los martinis con dos aceitunas.




sábado, 22 de junio de 2013

Preguntas

No me arrepiento de mi maldad, ni de los soldaditos instantaneos que aparecen los viernes en mi escritorio para anunciarme una guerra, la cual Lorenzo comienza cuando me enseña que se puede disfrutar hasta de una gota de agua que salpica,pero que llega a mojar el mosaico y supongo que es un don, perder ese miedo a los cañonazos, a los atuendos, días festivos, vuelos, horas de espera, de aeropuerto y bien, yo aprendo a levantar mi dedo medio, incluso ya puedo decir testa di cazzo.
En general, mi ambiente es un poco más festivo, he aprendido que mi peor enemiga es la ropa y mi humor de la mañana.

En el patio de la casa no hay ni una sombra en torno al césped, y me he acostado a recordar esas veces levantando sábanas ajenas, incendios de corazón por juegos de destreza, castillos de lodo repletos de juicios, tiempo, principalmente falta de tiempo y ahora que de sudor se está secando el sol, las sábanas cuelgan relucientes.

No me arrepiento de mi maldad porque este día he despertado libre para vivir o morir, ya sin darle vueltas a las consonantes y vocablos, al estalinismo, qué estupideces, me digo, fijarme en características hiperpresidencialistas.

Absurdo, como presentarme con currículum a cualquier encuentro, como llevar ese pequeño Larousse a todas partes y cargarme con un cuestionario poco convencional para quien deseo conocer.

Y usted, ¿Qué piensa del frío? de tenderse al suelo, de la gente que va con las ropas sucias, lo grave de todo es eso no pensar, ¿No cree?

¿Cuál es su dolor preferido? ¿Cuál es el origen de la hecatombe? ¿El destino es inevitable?  ¿Cómo le hacen las gacelas para ponerse a salvo si son sorprendidas por los leones cuando duermen?

No me arrepiento de mi maldad, ni de aplastar algunas hojas para demostrar que he pasado por ahí,  el hecho es que los viernes, regresando a casa busco los recursos  para ir jugando: clavos, tachuelas, crayones, palitos y busco cualquier abertura o hueco para clavarle tus ojos.

Cien mil combinaciones de esto y nada...

Creo que a mis nudos se les pueden dar más vueltas, y no pasa nada, la garganta solo es un medio para preguntar: ¿Qué haces a las 22:46 cuando aquí siendo las 15:46 voy pisando cemento, asfalto y ladrillos?













miércoles, 19 de junio de 2013

Hola

 Tengo tu distancia esparcida por el mundo y no tengo otra táctica más que hablarte, ni que decir de estrategias, regar el jardín, tal vez.

Estoy al otro borde del océano, hoy le dije adiós a las telarañas del lavabo, me ha sudado la cadera, ¿Qué pasa? No sé.

En cambio el cuerpo, el mío, ese no dice adiós, por el contrario, te arroja un "hola" cada vez que puede, incluso cuando intenta dormirse y en su sueño, por espacios breves te encuentra y tú regresas el saludo, lo he probado y es dulcísimo.

Y ni bengalas, ni geranios, castillos franceses, barricadas,rock&roll,me distraen de este lenguaje nuevo que es quererte, ni hoy ni mañana, ni al día siguiente.