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sábado, 2 de marzo de 2013

Roma al revés

Nunca podré entender el cielo de Roma sin tus ojos puestos en el, sin el ir y venir de tus piernas, sin tus risas al alba, ¿Dónde existirá Roma si no estás tú? ¿De qué servirá la cúpula de Miguel Ángel? ¿Para ver qué? si la ciudad, la gente que pasa, los colores no son nada si no estás tú. Nunca podré entender la historia de Roma si no te la cuento a ti, pero que pena será quedarse con tanta información para sí. Nunca podré entender el milagro de verte dormir y si no es bajo este techo estrellado de los jardines Borghese ¿Qué sentido tiene?

Aquí en Roma te amo con ferocidad y sin miedo, el cielo se ve como sumergido en aguas verdes, y tú te lo estás perdiendo.

Quiero visitarte, llenarte la plaza de palomas mensajeras con nombres de distintas lejanías en las que te he pensado.

Quiero llenarte la cabeza con hojas de otoño de cada uno de los lugares que he visitado, te cuento que unas son verdes aunque ya cayeron hace años del árbol; otras son grises y acabo de recogerlas esta mañana. Así te pienso, en Roma nunca falta en qué pensar cuando de amor se trata, cuando los desvaríos de la mañana se meten sobre la tarde en un pequeño café de soledad. Si, es verdad, nada es igual si tú estás pisando otra ciudad que no es esta, otro país que no es este, otro cuerpo que no es el mío.

¿Cómo es el amor cuando se está lejos? Acaso cambia de forma, de tamaño, de olor, de resistencia, de tristeza, de alegría. ¿Cómo es el amor cuando tú no estás? No sabría contestar a qué hora sale el primer tren que no lleva rumbo, nunca sé contestar cuando me preguntan de ti, cuando me hablan de ceder, cuando me hablan de dolor, cuando me hablan de llenar las maletas de buenas intenciones. Hablo de ti como si fueras un rompecabezas lleno de piezas muertas y saladas, como si fueras un mar lleno de plantas y peces que correr para nadar en el desierto. Cuando no estás también falto yo.

A veces creo que el mundo conspira para que no olvide tu nombre, el mundo, sus canciones, las lenguas, la sal, el camino de aquí a mi casa, el metro, la lluvia, el café que ya no tomo por las mañanas, la casa que nos aguarda, aquí en Roma tu ausencia me sabe mejor y mi deseo por regalarte una canción en la que puedas pronunciar que te correspondí va creciendo. Todo lo que voy conociendo en la calle, en los libros, en las palabras abandonadas del parque, en esta lejanía, en estas madrugadas en donde quisiera raptarte y llevarte a cualquier bar, a cualquier cama, a cualquier destino.

Te debo aquí en Roma un cuarto sin ventanas para que el sonido de cada beso se quede y te retumbe, te debo un jardín, un noticiero que no pare de transmitir noticias de amor, te debo las melodías, los nombres para cada uno de nuestros hijos, los de aquí de Roma, los de México y los de París.

Hoy tengo ganas de hablarle a la gente de cómo le pediría una oportunidad al mundo para existir en tu cuerpo, De cómo ir guardando luto cuando nunca se ha tenido nada.

¿A qué hora se despiertan las estrellas cuando tú todavía duermes?

¿De qué podría enamorarme si tú le faltas al mundo? ¿De qué se trata la paz cuando no siento tu pecho? ¿De qué se trata Roma cuando no la practicamos al revés? ¿De qué se trata el mundo cuando gira sin tus pasos sobre su tierra?

Ven entonces, ven a darme un pedazo de tu carne, ven que quiero acariciarte las manos con todo el cuerpo.
Mira que las calles se sienten tan grandes sólo con mis pasos en ellas.

Ven porque siempre me urges, me urges los jueves cuando el metro va más lleno que los demás días. Me urges cuando el cielo se puebla de estrellas sin luna. Me urges en las libretas que guardo llenas de letras. Me urges en cada cuerda de mi guitarra vieja; la que te conoce. Ven, que te he hecho un altar con flores de gardenias y azares. Deberías saber que también le urges a la taza de las mañanas, a los libros que no has leído de mi casa, a las noches de guerra sobre cada lámpara de madrugada. ¿Qué acaso, no ves cada una de las luciérnagas que puse sobre tu techo? Acá en Roma le dicen estrellas, allá en tu ciudad le dicen tus ojos.

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