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sábado, 27 de abril de 2013

Pero contigo.


Contigo no existen las caries, no hacen falta lámparas con Alí Babá ni navegar con Simbad el marino.
Contigo y lo más urgente; comernos.A cualquier hora, en cualquier destino.

Algunas noches eres más que la suma de mis partes, yo no me doy cuenta cuando dejo de ser tan pequeñita para que puedas caber en mi, para que hagas torbellinos con mi pelo, para terminar junto con el último temblor.

Contigo sin mañas distantes, sin jueves repetidos, sin máscaras adornadas con sonrisas de niños.
Aquí, con todos estos peces y en donde estemos juntos, te quiero. Y entonces no recuerdo en dónde habita el olvido, en dónde el ayer, en dónde el sentido.

Tengo la vista miope, pero contigo, varios amigos, varias canciones y una bolsa llena de piedritas con dirección a tu ventana, que llevan la intención de que te quedes a dormir.

Contigo, me dedico a quemar los días que me faltan por morir.

Loca, desde que estoy sinmigo, pero contigo.

domingo, 21 de abril de 2013

Sé muy poco

De ti y de mi sé muy poco, pero imagina que somos distintos, que cuando alguien me pregunte que a quién le escribo yo pueda decir que es a ti.
Que eso de haberme encontrado una marimba mientras iba caminando me ayudó para reconocer tus pasos.
Que no perdía el tiempo cuando me cambiaba de ropa una y otra vez frente a ti, ni cuando te decía que me gusta la cebolla cruda, que me importa un bledo de lo que me nutro si lo que escasea por aquí es tu cuerpo.

Que los besos yo te los platico, que hago algo muy parecido a un ritual de pasos calculados y que me vacuno para no percibir algún olor que no sea el tuyo.

De tus ojos sé muy poco porque me confunden los colores que se vuelven pardos, y entonces mejor concentrarse en los labios, sin interrogantes.

De mi sé muy poco, solo que guardo nombres, me encierro en colmenas y luego aterrizo furiosa en algunas bocas.

Y qué decirte del sol, de la lluvia, de los pájaros que vienen y cantan a mi oído.
Que me imagino una república verbal, de instinto, de líneas sin pretéritos, de plantas y de mucha gente que en verdad esté viva, que me imagino toda la santa tarde dándonos vuelcos, descosiéndonos los hilos para atarnos después a varios besos que nos tenemos pendientes.

De ti y de mi en realidad  sé muy poco, que tiembla, de veras tiembla esta tierra y escupe esferas con tu nombre.








martes, 16 de abril de 2013

...

Tengo un silbato para llamar a Júpiter y ver que pasa, quién responde, a quién se domestica.
Tengo también una sobredosis de sentimientos atorados en el cuello porque el corazón te lo envolví en celofán, nada tiene que ver con que hoy me dijeras "te quiero", no creas.

A mi ya se me olvidó lo que te iba a escribir, ahora solo te haré notar que me haces falta...
Y todo es eso, eso es todo.

domingo, 14 de abril de 2013

A jugar con mis arenas



A veces te recuerdo cuando salgo a secar la ropa al sol con la que se viste el mar,
yo entonces voy sintiendo como me llegan por fin las letras completas para decir tu nombre, diez, cien, mil y más veces y todas vienen formándose como en fila india y a veces me siento atropellada por ellas, luego siento que yo las atropello sin más ferocidad que la de olvidarte y nada.

Por las mañanas te hago una lista de imperativos que le embarro al pan que nunca comes:
Desnúdate, háblame,cántame, sofócame, voltéate, así, en ese orden y nada.
Yo siento que mejor invertimos los papeles y me volteo hacia el pozo de agua.

Ya no miro más películas clásicas pero te recuerdo cuando no las miro, cuando no riego la julieta, cuando la riego y el agua no la pudre, cuando está sana y cuando va poniéndose amarilla.

A veces, que malditas son las ganas de besarte,nunca antes había maldecido, sabes que el silencio a veces se escucha mejor y yo era muda, muda, muda como mi contestador.


¿A qué vienes tú un domingo para recordarme al jueves? a estas varias ausencias en donde estás, en donde ya no hay guiñol. ¿A qué vienes tú al café en donde olvidé los ojos arriba de un libro?

Necesito morirme un rato tal vez, aunque yo no sé a que huelen los instantes bajo la tierra, cómo se escuchan los pasos,cómo se miran las flores, cómo cruje el agujero cuando el cuerpo cae, pero seguro se siente igual a cuando el sol se pone.

A veces te respiro con los colores de la tarde, nunca sé exactamente cuál es el tuyo, por eso te los adjudico todos.

A veces, cuando recuerdo nuestro primer beso, me dan ganas de llamarte para contártelo, entérate que hay llamadas que llegan aunque el teléfono no suene.

A veces te recuerdo cuando salgo a secar la ropa al sol ,cuando el mar se abre y yo te invito a jugar con mis arenas.

Y a veces, muchas veces me lloran los cuadernos desde que no te escribo.

miércoles, 10 de abril de 2013

Favor de no llamar.

Anoche soñé que estábamos en una isla griega, tú con el cabello de lado y yo vestía de rojo.
Nos tumbamos sobre una roca plana destinados a nada en particular, con decirte que hasta nos desvestimos sin prisa.Yo no sé si fue el flujo de la marea o el influjo del tiempo pero tu piel estaba ribeteada de perlas, todas de cultivo.

Colegí que esas olas perfectas se debían a la danza de sentidos que fue descubrirte en mi boca, a la manera tan pública de prometerme amor, de pegarte a mis entrañas...

Me voy sintiendo irrefrenable, me va pareciendo muy amplia la diferencia entre signo y símbolo y escribo esto en tu espalda, en la sección de sucesos remarcables en mi vida. Y así, de la manera en que llegó ese sueño, se fue.

A lo lejos voy escuchando unos instrumentos de percusión, era el timbre del aparato que me quedo mirando y que ahora está en silencio, una llamada perdida. Me despierto entonces a las tres de la mañana con la mejor de mis historias suspendida en tu espalda, abro la ventana, me asomo, no hay nadie, sólo el gato del vecino faroleándose y ni modo, le  grito que te amo, así, con todas las letras del abecedario.

viernes, 5 de abril de 2013

...

Hoy no te escribo en largo porque no beso mejor entre líneas.

Ya no voy a protestar en este cuadrilátero -Te dije.

Pasaste la mano por mi cabeza, yo buscaba el olor madera de tu cuello, presentía el espectáculo que sería acompañar la música con imágenes de nosotros bajo las sábanas y bueno, te fui grabando en la yema de mis dedos.

Ven,es aquí, más al sur de mi cadera, me parece estar en una habitación sin techo, es eso o el planeta entero que se me va formando en el vientre.

Ven, que te quiero a tempestad, por todas las paredes, en el gozo extenuado cada vez que respiras.
Ven que se me están resbalando las palabras para llegar a tu boca.

martes, 2 de abril de 2013

Filosofía para locos

 Soy adicta, así, de la manera más brutal a la historia, a los pistaches, a los tú y yo, a los días en los que nada pasa, a las banquetas escurridas de lluvia, a la gente que pasa escuchando porquería en la radio.

Otras veces me enloquecen las sonrisas, que me revientes el oido con te quieros y otras cuando callas más de lo normal.

Tengo años con la misma almohada, también soy adicta a ella, a los pueblos que aparecen en mis sueños y a las hazañas que hago arriba de una escalera para superar el miedo a las alturas y bueno, aquí te va lo importante, soy adicta, así, de la manera más brutal a tu gris, a las mañanas que son bastantes parecidas a ti.

Mira, yo nunca te encuentro común, te vivo tan plenamente que para escribirte  a veces dejo pendiente la comida y me hago de oidos sordos, a veces me tiro contra la pared y garabateo, aparecen puntos, comas, a veces labios y fíjate que algunos son desconocidos.

A veces siento que escribo cuando no estás y voy haciendo rombos en el aire con mi índice derecho,   a veces cuando me baño hecho un vistazo por encima del hombro y aprendo a diferenciar entre estadística y estática y te vuelves palpable.

No puedo entre el crujir de la madera y lo caliente de tu espalda, me da miedo tirarte al suelo.
Siempre he hecho las cosas derecho, por eso me cuesta cuando me pides tomar la taza con la izquierda y que acaricie al mundo con la derecha.

Soy adicta también al pasto, a que riegues el jardín, a que le hables a las limas del árbol, a que me acampes.

Me han dicho que para todas estas, mis adicciones, hay una cura llamada "Filosofía para locos" que consiste en que nos imaginemos en blanco y negro, como un cuento. Hacernos de collares con lunares que vayamos encontrando, levitar sin aire, encontrarle cara a la luna, viajar en un barco de vela y pasear descalzos.

Yo prefiero quedarme así, por ejemplo, afuera son las diez, adentro de mi son las tú y tú y tú y tantas de la noche.

Verás, soy adicta y a veces no tengo voz pero tengo movimientos dialécticos, algo de decencia y un perro que se llama Odeón.Voy a encenderme un cigarro,reincido siempre que puedo, siempre que quiero y porque para verte como yo quiero tienes que estar tras del humo, para que entonces pueda cerrar los ojos y pueda verte minuciosamente, sentirte como jalea en los pulmones y voy a ponerte en fila, en eje, en centro, razón, ética de todo y nada.

Lo que me gustaría decirte ahora, es que a veces vienes en forma de cíclope, a veces como el alcohol que me quema la boca, como un par de ojos paseando en París ¿Y así  quien quiere volverse cuerdo?