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lunes, 23 de septiembre de 2013

El día no



Lo que pensé a las seis de la tarde fue: “Qué día tan cagante” y eso que esa palabra es muy fuerte para mi. Pero después, al ir manejando a casa, pensé en que esto no era del todo cierto, el día no caga y al menos, la camioneta no tenía rastros de haber recibido aquel regalo aromático.

Justo cuando me iba quejando del tránsito y de las personas que causan choques (seguramente la persona que me chocó hace ya casi dos meses por ir a exceso de velocidad en un carril central, ya tiene su coche y yo, ni madres, que hable a la agencia la próxima semana) recordé que el día tampoco pudo parecer tan cagado, y es que siempre me acuerdo del icono de whatsapp y esa caquita hasta sonríe.

Entonces no, el día no fue cagante, eso pensé cuando me bajaba para retirar dinero del cajero automático, ese que siempre está fuera de servicio pero que hoy funcionaba,entonces fui a la farmacia y me compré un Riopan para la combustión interna que me cargo, es como si la pesadilla de anoche en donde por “accidente” le prendía fuego a las TVyNovelas del vecino,se hubieran posado en la boca de mi estómago.

Todo bien, llego a casa y lo primero que hago es tomarme dos cucharadas del medicamento,tal vez tres, parece cierto tipo de crema, como la que nunca le echaré al café y justo en ese momento suena el móvil, eres tú diciéndome que soy más valiosa que un sándwich después de una catástrofe natural y entonces cuál combustión? Aquí no ha pasado nada.

sábado, 10 de agosto de 2013

Nunca has pensado en huir al sur?

Busco pruebas, llevo cuatro días aquí, hago lo posible por caminar rápido con estos tacones para distinguir, de entre tantos, algún rostro conocido y así no tener que taparme la cara con las manos agarrotadas por el sueño que tuve anoche, pero nada, en México nunca están los mismos.

Lo peor de todo no es que eso me diera rabia, siempre tuve la impresión de que no perdía la vivacidad, de que no cambiaba el tono de mi voz y tampoco es el hecho de que caminando por aquí se quieran meter en las zonas privadas de todos, no, no solo es eso.

Hoy me tocaba comer sola, en el centro de la ciudad, venía de la oficina y recordaba algunos párrafos de "Tinísima" de Elena Poniatowska:

"Who are you?
"I am his comrade, his partner. May i have his clothes?"
"We are not giving you anything. We do, however, have some questions for you. I recommend that you think carefully before answering: anything you say can be used against you. Do you recognize the writing in this notebook as that of you comrade, or husband?
"Yes, it is".

El restaurante al que quiero ir para comer está cerrado porque está la misma gente de ayer protestando contra el gobierno, han cerrado la calle, debo rodear para llegar a ninguna parte porque no conozco más. Es insoportable sentir los pies tan vacíos y los ojos tan llenos.

Alguien murió hace días, lo sé porque una mujer se lo cuenta a su vecina llorando entre un tono revelador y sarcástico, recuerdo cuando mi perro murió, yo tenía diez años, me metí a llorar a la parte interna de mi ropero, creí que era el mejor lugar para sobrevivir a ese sufrimiento, ahí, en ese lugar oscuro, comencé a pensar que el átomo era divisible, que la materia se podía separar en partes hasta el infinito y me daba gracia imaginarlo como las mamushkas. Después, salí del ropero sin lágrimas y me comí un litro entero de helado de melón.

Solo me faltan unas cuadras más, varios minutos de mi vida para llegar a la plaza principal, debe ser desolador decirlo así, pero es que me hace falta mi rutina; En mi rutina nunca hay un hombre mostrando al máximo su desnudez por la calle, me parece un acto sensible pero prefiero lo mío a las tres de la tarde.

Qué hay debajo del suelo? le pregunté a un niño que me vendió un chicle, no hizo más que reír.
Qué hay más allá de las nubes? y volteó al cielo.
En dónde empiezan las estrellas?
Es natural empezarse a preguntar, le dije.

Recordé entonces cuando mi padre me preguntó si conocía los contornos del silencio, me sentí como ese niño que se acababa de ir con los ojos llenos de un mundo de adultos,
"Es eso"me dijo mi padre, cuando todo está "calladito", cuando el mundo duerme y tú cuentas historias en la cara de la luna.


Son verdes, a veces grises y con ellos observo desde la sombra a ese mimo que lleva quince minutos con una sonrisa y una flor, así, en la misma posición. Las palomas se pasean por la plaza, hace un sol agotador. Mariana, una niña de apenas tres se acerca corriendo tras el grito de su madre, le ha dado unos cinco pesos tal vez y él le regaló la flor. Hay un señor que mientras los observa, le bolean los zapatos y come una torta, mastica, no, no mastica, abre la boca y nunca la cierra, sus dientes incisivos penetran el pan, las manos lo halan, caen migajas encima de quien bolea, los molares empiezan a triturar, la mandíbula realiza sus movimientos laterales: uno, dos, tres, cierra, abre, la saliva va brotándole y aquí ya va la deglución.
Me da asco, dijeron mis células al unísono, Uf! adiós a la hora de comer.

Me estoy convenciendo, que después de todo, esta tarde es tan buena como cualquier otra.


sábado, 27 de julio de 2013

Alguien lloró porque no tenía zapatos hasta que vio a un niño que no tenía pies

Sabías que el Bosque de Chapultepec es dos veces el Central Park?

Me preguntaste mientras nos deteníamos a comprar algo para beber bajo el "calor"de 26 grados centígrados de la ciudad.

Continuaste diciendo: hay una mujer, como de unos 28-32 años en el hospital, tiene un melanocítico congénito (son los lunares a los que a veces se refiere la gente como "marca de nacimiento" los cuales se malignizan en un 10-15%). El nevo de esta mujer creció hasta extenderse en todo el hombro derecho, casi mitad del pecho y en el brazo hasta el codo.

Evidentemente, el nevo se malignizó e hizo metástasis por todo su cuerpo: tiene muchísimos nevos en la cara, tronco, brazos, piernas, pulmones, pericardio (la capa delgada que envuelve al corazón) y médula espinal, lo cual es el motivo por el que se le ve en neurología.

La metástasis de la médula provocó un síndrome de sección medular completo, por lo cual no siente ni mueve sus extremidades inferiores (Y tú y yo aquí eh??? tomando este refresco).

Lo más sorprendente es que lo que la hizo buscar ayuda no fue el excesivo crecimiento de su nevo, ni sus mil manchas café oscuro (del café de tus ojos, así, iguales) por todo su cuerpo, ni su progresiva debilidad y parálisis de las piernas... fue que la metástasis en su pulmón no la deja respirar y se estaba quedando sin aire (disnea). Algo muy parecido a lo que sentimos cuando algo nos lastima.


Cuál es el pronóstico?

Malo para la salud, malo para la vida (así se suele escribir en la nota de evolución del paciente , que va en su expediente).

Ya no me digas más, que me voy a volver a romper.

Qué te cuento? que yo una vez leí en un libro que una mujer provenía de una isla exótica, su cuerpo tenía dos brazos, dos piernas, tres puertas: una a la calle, otra al jardín y la última a su cama, por eso nadie llegaba.

Buena forma de cambiarme el tema -dijiste.

Si, y es que a veces quisiera marcarte solo para recordarte que te extraño, diría algo así como: "¿qué zapatos te calzan hoy que permaneces en constante movimiento en mi cerebro"?
Pero luego me vuelve la razón y si, a veces se debe llorar por cosas mas preocupantes.


domingo, 21 de julio de 2013

...

Todo lo que escribo tiene tu origen y la verdad es que me mandas a volar a los tejados.
Te hecho de menos desde mi azotea. Siempre que pienso en ti es como si lo hiciera de todo el mundo, es algo raro, pero siempre contigo. Es como si describiera un viaje.  Como si fueras alguien que se llama país.  O más bien mundo, o planeta, o todo.  Es como si tuvieras, playas, ríos, tierras, mares, cielos, museos.  Y cuando vuelvo a pensarte es igual.  Es bonito, pues.

Tú me llenas los ojos de agua fría, nunca cálida porque nunca he sufrido a causa tuya, es un frío como de rocío, brisa, como añoranza de cosas nuevas y buenas...

Tú me llenas los Domingos y los jueves y los martes y todos los días en desorden, y a veces he cuestionado a la naturaleza porqué no hace llover y suele repetirme que es por ti, que los días más cómodos, más hermosos, los que todos queremos tienen que llegar sólo para compartirlos contigo, y es cuando presumo que eres un cuento, una historia bien escrita por alguien, con todo el tiempo del mundo y a esa historia le salieron ojos, boca, nariz, manos, corazón.

Tú me vas haciendo verdes los caminos para que nunca me canse de andar por ellos, me vas creando puentes, me extiendes tu mano, te he llamado selva porque eres mi color favorito. (Qué bonito esto)  Es que tu amor es como que todo lleno de todo: música, libros, agua, calor, más música, literatura, sed, canto, es como un libro de esos que dan en las guías turísticas.  No sé bien cómo explicarlo o exponerlo.  

Tu amor para mi es como ver nacer un niño y verlo buscando a tientas...
Tu amor para mi son mis rabietas, mis tiempos, mis libretas y mis sueños de niña.
Tu amor para mi son las olas, los caracoles, los oídos de todos aquellos que están sordos y se mueren por escuchar.

Tu amor para mi son todas las sonrisas del mundo, son las camas en donde se procrea el mundo.

Qué bonito es eso de quererte, de querernos.

lunes, 15 de julio de 2013

...

Nunca antes me había preguntado qué pasa después de la muerte, al menos no me había preguntado en específico si después de la muerte existen recuerdos, que a dónde sea que vayas (realmente se va a algún lado? ) lo que sea que pase (si es que pasa algo) puedas desempacar unos cuantos.

Si fuese de esta manera, me gustaría recordar el vuelo de toda una noche en donde un chico le escribió a su novia por doce horas, todo el vuelo relatado para ella, cada detalle, incluso hasta la toma de decisión entre beber una coca cola regular y una coca cola light cuando la azafata se lo preguntó.
Se decidió por la coca cola regular y fue entonces cuando envidié por primera vez no estar enamorada.

Recordaría también mi primer puesta de sol en la playa, la cosquillosa sensación de una gota de sudor resbalando por mi pierna, el viento haciendo nada en mi cabello, la ceguera instantánea por mirar de frente al sol, la arena pegada al hueso.

Recordaría también el primer libro que leí y sabría por qué a partir de ahí no paré más, mis primeras palabras en francés, el primer volcán que vi, el primer cigarrillo que encendí, recordaría el primer abrazo de mi madre y el último consejo de mi padre, que fue lo primero que escribí y cuándo es que empecé a hablar bajito para escucharte más y mejor.

Si se pudiera, mezclaría todo esto en la licuadora para bebérmelo y sería lo más parecido a la primera vez que vi brillar tus labios.

sábado, 6 de julio de 2013

...

"No sé". Contesté cuando me preguntaste su nombre.
Y es que yo a veces sueño con peces rojos que caen de la gotera: "plot-plot" se escucha cuando caen sobre tu hombro, entonces me paro, comienzo a escribirte lo que siento.

Te escribo contándote que no tengo mucho por contar, Anoche soñé contigo y brillabas, eras como una guayaba dulce. Entonces desperté con ganas de abrazarte toda una noche.


domingo, 23 de junio de 2013

Durbol lagche

He partido una mandarina mientras silbaba bajito, borracha, acalorada y tú en bicicleta.
El playlist se detiene en alguna de Drexler,por lo visto, algunas historias no se darán.
Gotea la mandarina, gajos o gajes del amor.

Hoy he tomado una curva diferente al correr, he visto varias flores nacer y, debo decir que así me he sentido contigo, que tengo el estómago contento, leo a Cortazar, recuerdo tus lunares y me parece el paraíso.

He partido una mandarina, y en esa separación, he visto un nosotros que gotea como sudor en el cuello,hiperhidrosis si estás aquí,  de ese sudor que a cualquier boca provoca incorporarse con tensión, para morder.

Me siento a veces como si estuviera dentro de una peli de Almodovar, ¿Qué he hecho yo para merecer esto? No, mejor con fuego en las entrañas, no importa, he abrazado a muy pocas personas en mi vida  y con eso me refiero a sucesivas secuencias de ensayos para abrazarte a ti.

No siento los pies, sácame a gotear ahora que paseas en bicicleta, aquí solo te está esperando un plato de mandarina y arándanos con extracto de labios.

Me siento a veces como un anfibio, mi piel está desnuda, ahora soy de agua, animal que no se ve.

Ya me entiendes, supongo, me voy sintiendo débil, me muero en tu risa.

He partido una mandarina en dos,no ha tratado de defenderse,  no se ha quejado, dos caras para dos monedas, el frente que quieras.

He sentido como la piel se me eriza de forma reveladora cuando se que ya vienes, cuando tus músculos isquiotibiales se ponen en marcha, porque lo que más deseo es un vis a vis.

He partido una mandarina, porque desde que te conozco me llenas de frutas la cabeza y mira, desde entonces, también pido los martinis con dos aceitunas.